La Unión Europea ha alcanzado un acuerdo político para prohibir los modelos de inteligencia artificial específicamente diseñados para crear deepfakes sexuales o desnudos sintéticos sin consentimiento. Esta decisión se materializa a través del nuevo Reglamento Ómnibus de Inteligencia Artificial, un paquete legislativo diseñado para modificar el actual Reglamento europeo de IA. El consenso alcanzado entre los Estados miembros y el Parlamento Europeo busca erradicar la tecnología que facilita estas vulneraciones, yendo más allá de la simple obligación de etiquetado que preveía la normativa original.
Esta revisión legislativa surge tras constatar que el actual artículo 5 del Reglamento europeo de IA, que regula las prácticas prohibidas, no cubría explícitamente los sistemas capaces de generar material de abuso sexual infantil o desnudos explícitos manipulados. La presión social y casos recientes de difusión masiva de imágenes generadas por IA, como los asociados a la funcionalidad Grok en la plataforma X, aceleraron la necesidad de esta enmienda legislativa.
En el desarrollo de esta nueva normativa, Bruselas ha endurecido significativamente su postura frente a las grandes tecnológicas. El pasado 26 de enero de 2026, la Comisión inició procedimientos contra X (anteriormente Twitter) bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA) para investigar si la integración de Grok ha facilitado la propagación de contenido sexual ilegal. De confirmarse las infracciones, la plataforma podría enfrentarse a multas de hasta el 6% de su facturación anual global. Paralelamente, la vigilancia se ha extendido a intermediarios como Apple App Store y Google Play, a quienes se les ha requerido información detallada sobre cómo gestionan la presencia de las denominadas «nudify apps» en sus catálogos, especialmente para proteger a los menores.
A pesar de este avance regulatorio sobre la tecnología, es importante subrayar que la creación y distribución de estos contenidos ya constituye un delito bajo las Directivas 2011/93/UE y 2024/1385, que criminalizan tanto el material de abuso infantil como el intercambio de imágenes íntimas falsas. El Reglamento europeo de IA viene a complementar este marco penal atacando la oferta tecnológica. En cuanto a los tiempos, aunque el acuerdo político ya es un hecho, el texto definitivo deberá seguir el proceso de adopción formal en el Parlamento y el Consejo.