La batalla legal entre Elon Musk, OpenAI y Microsoft ha alcanzado nuevas cotas esta semana y tiene previsiones de convertirse en uno de los litigios más cuantiosos de la historia reciente, con una nueva reclamación de daños por parte del magnate norteamericano que asciende a 134.000 millones de dólares.
Los fundamentos de la nueva demanda se sustentan principalmente en el presunto incumplimiento por parte de Open AI de su «Acuerdo Fundacional», mediante el cual originalmente fue establecida como una entidad sin fines de lucro. En este sentido, el cambio hacia convertirse en una filial de Microsoft habría modificado el propósito para el que se realizaron las inversiones y donaciones iniciales por filántropos como Elon Musk, motivo por el cual el dueño de Tesla considera que debe ser resarcido económicamente.
En línea con lo anterior, los abogados de Elon Musk argumentan que la reestructuración de OpenAI hacia un modelo de beneficio limitado, amparándose en la figura de entidad sin ánimo de lucro, constituye una maniobra fraudulenta que pretende eludir restricciones regulatorias y contractuales. Además, la acusación sostiene que Sam Altman y la junta directiva han vulnerado sus deberes de lealtad al priorizar los intereses comerciales de Microsoft sobre el mandato fundacional de desarrollar una Inteligencia Artificial General (AGI) de código abierto y segura.
Respecto a la cuantificación de los daños, la cifra de 134.000 millones de dólares no es aleatoria, sino que responde a la restitución de los beneficios que, según los abogados de Elon Musk, se han obtenido ilícitamente por medio de la explotación de un software que debería haber comercializado bajo código abierto.
A la espera de conocer el fallo que emitirá el juzgado correspondiente, el litigio ha causado gran revuelo en el sector tecnológico ya que podría sentar un precedente que permitirá discernir si una organización puede no permitir el acceso al código de un software desarrollado gracias a fondos que fueron aportados bajo la promesa de que se mantendría en formato open source o código abierto.