Ottawa creará una autoridad encargada de controlar a las plataformas en línea

Comparte

El gobierno de Justin Trudeau ha comenzado los trámites para la publicación del Online Harms Act con el que se busca que las plataformas en línea tengan responsabilidad por los contenidos alojados en las mismas.

Dicha responsabilidad se pretende controlar mediante la creación de un cuerpo administrativo encargado de velar por la seguridad en entornos en línea de forma autónoma a un cuerpo ya existente como es la Canadian Radio-television and Telecommunications Commission (CRTC).

Aún se están ultimando los detalles de la propuesta pues, entre otros puntos que deben aclararse, se encuentra en debate si el nuevo cuerpo administrativo actuará únicamente contra las plataformas alojadas en Canadá o sobre cualquier página web que sea accesible para los canadienses.

Se especula que esta nueva normativa se inspirará en la Digital Service Act de la Unión Europea y en los nuevos avances de la inteligencia artificial por lo que, se prevé la inclusión de  menciones a contenidos deepfake así como a ordenar la retirada de ciertos contenidos en las 24 horas siguientes a que se requiera su retirada.

Quedamos a la espera de conocer el texto definitivo para ver el alcance de las medidas planteadas por el ejecutivo canadiense y cuales son los puntos críticos a tener en cuenta.

Leer más

Posts relacionados que podrían interesarte

19, febrero 2025

Corea del Sur investiga a DeepSeek por transferir datos de usuarios a Tik Tok

1, febrero 2023

Finaliza la polémica en Dragones y Mazmorras por su Open Game Licence

19, mayo 2022

CNIL publica una guía con los criterios para determinar si las cookie walls son lícitas

30, enero 2020

La AEPD presenta una campaña para evitar la difusión de contenidos sexuales o violentos en Internet.

27, abril 2022

El TJUE se pronuncia sobre las obligaciones que conlleva la responsabilidad de las plataformas en línea por los contenidos publicados

24, noviembre 2021

Whatsapp cambia su política de privacidad para Europa tras la reciente sanción de la Comisión de Protección de Datos de Irlanda