Este último mes se ha generado un conflicto en torno a la marca “Flow”, que ha llegado a los tribunales federales de Estados Unidos tras la demanda interpuesta por Autodesk contra Google (Alphabet) ante el Tribunal de Distrito del Norte de California. El litigio se centraexclusivamente en la marca y en la denominación comercial.
Autodesk sostiene que Google está utilizando el nombre Flow para una herramienta de creación cinematográfica basada en inteligencia artificial de un modo que entra en conflicto con los derechos previos de Autodesk sobre dicha denominación, aplicada a productos y servicios de software dentro de su ecosistema creativo. La compañía plantea el caso como un supuesto de riesgo de confusión en el mercado, al coexistir dos soluciones de software que operan en el ámbito creativo y audiovisual y que se presentan bajo el mismo signo distintivo, lo que podría dar lugar a una asociación indebida por parte de clientes y profesionales.
La controversia adquiere especial relevancia por el contexto del sector. El término Flow ya se utiliza en la industria para identificar soluciones vinculadas a la producción y organización de proyectos creativos, y Autodesk lleva tiempo posicionando esta denominación dentro de su oferta, por ejemplo, en herramientas relacionadas con la producción y el seguimiento de proyectos. En paralelo, Google ha ido construyendo Flow como una marca asociada a la creación audiovisual mediante IA, incorporando funcionalidades de generación y edición apoyadas en sus modelos de vídeo. A través de la demanda, Autodesk solicita que el tribunal determine si el uso que hace Google de la marca infringe sus derechos y, en su caso, que se limite o se prohíba dicho uso, además de valorar las posibles consecuencias económicas derivadas.
La cuestión clave será determinar la probabilidad de confusión derivada de ese uso, atendiendo a factores como la proximidad entre los productos y servicios, el solapamiento del público objetivo, los canales de comercialización y el carácter distintivo de la marca Flow en el ámbito del software creativo. Si el tribunal considera que el signo actúa como identificador del origen empresarial y no como un término meramente descriptivo del “flujo de trabajo”, el riesgo para Google aumentará, especialmente si Autodesk logra acreditar el conocimiento previo de su marca y la continuidad en el uso pese a eventuales advertencias. Este caso refuerza la idea de que el nombre de una marca puede tener un impacto decisivo y convertirse en el principal foco de litigio cuando se entra en un terreno ya ocupado por marcas consolidadas.