Australia, objetivo de un ciberataque apoyado por un país extranjero.

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El primer ministro australiano, Scott Morrison, denunció que su país ha registrado durante los últimos meses una serie de ciberataques a gran escala apoyado por un país extranjero, sin precisar el nombre de la nación. El primer presidente señaló que “el ataque está dirigido contra organizaciones australianas de una variedad de sectores, incluidos todos los niveles de gobierno, industria, educación, salud, proveedores de servicios esenciales y operadores de infraestructura (…) Sabemos que es un ataque cibernético sofisticado vinculado a un Estado debido a la escala y los objetivos”.

Aunque el Gobierno de Australia ha evitado concretar el país extranjero detrás de esta campaña, medios de comunicación y expertos señalan a China, Rusia o Irán. Morrison indicó que no existen demasiados actores estatales que puedan tener esa capacidad. La mayoría de las sospechas tienen como blanco a China, ya que las relaciones entre ambos países se han visto deterioradas últimamente tras la militarización del gigante asiático, la aprobación en Australia de leyes contra injerencia y espionaje extranjero (después de descubrir casos de donaciones chinas a políticos), reducción de las importaciones de carne por parte de China y la solicitud por parte del gobierno australiano sobre el origen del COVID-19.

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